Es normal que en más de una ocasión se nos dé la circunstancia en la que nos debamos dirigir a un público. En esas ocasiones tememos hacer el ridículo, no encontrar la palabra adecuada o quedarnos sin palabras. Todo esto es bastante habitual.
Y realmente lo peor de todo, es el mismo miedo y el nerviosismo. Para evitarlo, es importante estar lo mejor preparado posible para ese momento, y así poner los nervios bajo mínimos.
Lo primero para perder ese miedo es enfrentarse a ello. Podemos comenzar con grupos pequeños de personas, incluso empezando con una sola persona e ir aumentando progresivamente.
Aquí tenemos unas pautas, para disminuir ese estado de nervios.
Analizar circunstancias
Antes de preparar una conferencia en público, es importante que se analice todos los datos posibles de la situación que se va a dar.
El tipo de público que nos escuchará, los conocimientos que tenga el público sobre la materia, el número de personas que va a asistir, la duración de la misma…etc
Es recomendable visitar unos días antes el lugar donde se va a celebrar la conferencia, se aconseja para que se examine la situación en la que se disertará. Cómo se estará ubicado con respecto a su público. Las características y posibilidades que tiene la sala como poner diapositivas, el sonido, amplitud, capacidad etc….
Debemos preparar un esquema, que permita hablar con naturalidad sobre cada uno de los puntos del esquema. La práctica anticipada para ver el tiempo que llevará asegurará que se cubra el tiempo esperado de la charla.
Recordemos hablar despacio, alto, claro y vocalizando. Utilizando la sonrisa, (es algo que va a relajar y abrir una buena sintonía con los oyentes).
Si no se tiene experiencia, mejor quedarse sentado.
Hasta que se gane experiencia, aconsejamos que no se de lugar a ruegos y preguntas, ya que se tendrá que improvisar, los nervios pueden traicionar muy fácilmente. Esto se soluciona con un discurso que ocupe todo el tiempo y con esa excusa no se dará lugar a preguntas.
Asistir bien preparado, ayuda a disminuir mucho los nervios, permitirá a hacer que todo salga perfecto.
Material necesario
Se recomienda que se utilice diapositivas o presentaciones en power point, debido a que ayuda animar la charla, distraen la atención del público y sirve de apoyo para no quedarse en blanco.
En caso de no contar con esa posibilidad, se puede utilizar tarjetas, para llevar en la mano durante la charla y no perder el orden de lo que se está hablando.
También se puede utilizar videos, que limiten el tiempo de exposición de uno ante el público y además evitan que la gente se aburra, son un apoyo muy interesante. (se puede utilizar varios en una misma presentación).
Asegúrese de que dispone de todo el material necesario. Ya sea ordenador para el power point, las tarjetas de apoyo, y sobretodo pruebe antes.
Sigua estos tres pasos que le indicamos y en cuanto haya expuesto dos o tres veces, ya no habrá quien lo pare.
Por Ana Zabaleta EnPlenitud
ILVEM, Institución dedicada a la investigación y capacitación en técnicas y destrezas intelectuales
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